Chitty Chitty Bang Bang

 
 

Doy vueltas por La Salgueira con mi último exnovio y dos amigos. Los cuatro discutimos in crescendo en grupos de dos, en una especie de concurso musical. Por equipos tenemos que reconocer cuando estamos en el punto álgido de una discusión y cuando acertamos, la canción de Chitty Chitty Bang Bang suena por la megafonía de La Salgueira y tenemos que ir corriendo a montarnos en un Seat 850 rojo que está aparcado cerca de la iglesia. La misma secuencia repetidas veces: discusión, canción y corriendo al 850.

 

En una de las llegadas al coche, arrancamos y nos vamos. Fuera nos despiden muchas personas, cada una con un gesto distinto ya que provienen de distintas culturas. Damos una vuelta a la manzana que dura unos 15 minutos; vamos a 3 por hora y siento esa lentitud. Al completar la manzana, el coche se para, baja mi último exnovio y sube en su lugar el exnovio que le precede. Los dos amigos que van detrás me preguntan sobre mis relaciones, son ahora dos desconocidos. Uno de ellos hace un speech sobre la potencialidad de grupos como Kanon, Dismal y Sober en el panorama musical actual. No me interesa nada la conversación así que me bajo del coche.

Me siguen al lado con la primera marcha puesta mientras camino. Insisto en que prefiero ir andando aunque no sé el destino, porque lo importante es el camino; ya los encontraré en alguna parte. Me voy alejando de La Salgueira, y me apetece muchísimo un helado de chocolate. Tanto lo deseo que aparece en mis manos un helado con forma de hamburguesa, pero estoy indignada porque la mitad es de nata y además es demasiado pequeño. Maldigo la nata y me como con muchas ansias el chocolate mientras camino, escupiendo la nata cuando aparece.

Se me presenta un cruce de caminos, inexistente en La Salgueira de siempre. Me detengo para limpiarme el chocolate de la boca mientras reflexiono sobre qué dirección tomar. Cogo el camino de la derecha y oigo el motor del 850 que se acerca. En la lejanía escucho también el Chitty Chitty Bang Bang. Me pregunto quién vendrá ahora conduciendo. Y ¿por qué he cogido el camino que me lleva al colegio?
                                                                                                                                                                         6 de mayo de 2003